El Centésimo Mono

 

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      Koshima, año 1952. Un grupo de científicos se dedica a estudiar el comportamiento de los monos. Para su alimentación, dejan habitualmente, en la arena de la playa, patatas dulces que inevitablemente se ensucian con la arena. Los monos las comen pero, a partir de un determinado momento, Imo, una hembra de dieciocho meses, descubre que lavándolas en el océano pierden la arena y resultan mucho más sabrosas.

 

      Entre 1952 y 1958, Imo fue enseñando este descubrimiento a los monos que lo quisieron aprender pero solo una parte del grupo lo hizo mientras que el resto seguía comiendo a disgusto las patatas con arena. Sin embargo, un día del otoño de 1958, algo sucedió porque, desde ese momento, casi la totalidad de los monos de la isla comenzaron a lavar las patatas antes de comerlas. Este fenómeno ya es curioso de por sí pero lo realmente impactante es que, a partir de ese preciso momento, los monos de otras islas empezaron también a lavar las patatas sin que hubiera contacto de ninguna clase entre estos y los que hicieron el descubrimiento.

 

      Este suceso dio origen a la expresión del “centésimo mono” que, básicamente, significa que cuando un número limitado de individuos poseen algún conocimiento concreto, solo pertenece a estos individuos pero existe un número crítico de individuos a partir del cual ese conocimiento pasa a ser propiedad de toda la especie. Aquel día, el número de monos que lavaba las patatas era de, hipotéticamente, 99 y con la incorporación del centésimo mono ese conocimiento pasó a ser del dominio de toda la comunidad.

 

      Rupert Sheldrake, un controvertido biólogo y filósofo británico, planteo la teoría de la existencia de lo que denomino campos mórficos o morfogenéticos. Estos campos transmiten información entre los individuos de una especie y, cuando un conocimiento es adquirido por un número de individuos que supera el número crítico, se transmite a la totalidad de los individuos. Además, como quiera que este campo maneja exclusivamente información, la transmisión de esta no está sometida a las leyes de la física convencional y se produce instantáneamente independientemente de las distancias.

 

      Por lo visto, experiencias como esta han sido descritas en entornos tan dispares como la botánica o la cristalografía y, de hecho, Sheldrake insistía en que existen una enorme cantidad de estos campos de índole tan diversa como campos a nivel de especie, de moléculas y de Dios sabe cuántas cosas más. Básicamente son campos no físicos que ejercen influencia sobre sistemas que presentan algún tipo de organización inherente.

 

      Es fácil de entender que el tema da para discutir mucho y cualquiera podría plantear serias dudas al respecto. Así no sería extraño que alguien preguntase cómo es posible que nazcamos sin saber tocar el piano cuando medio mundo sabe tocarlo ¿acaso la masa crítica es demasiado alta o se trata de que estos campos trabajan con información menos compleja como la cuestión de elegir entre “lavar fruta” y “comer arena”?

 

      De cualquier modo he tenido un pensamiento muy bonito. Imaginemos que existe un campo mórfico familiar y consigo que en mi familia se supere el número crítico de individuos que han aprendido a vivir en paz con los demás (esto debería ser bastante sencillo habida cuenta de que somos tres y el gato). Si, por la misma razón, existiese un campo mórfico a nivel de barrio y trabajásemos para conseguir superar el número critico de familias, conseguiríamos que todo el barrio viviese en paz con los demás. Paso a paso, superaríamos el número crítico del campo mórfico de ciudad, de país y de continente hasta conseguir que toda la tierra viviese en paz con los demás.

 

      ¿Quién dijo que el individuo no puede cambiar nada por si solo en este mundo? Basta con que se aplique a trabajar en su campo mórfico inmediato. Si todo el mundo hiciese lo mismo, se superarían todos los números críticos de los sucesivos campos y… ¡Sorpresa! Toda la humanidad viviría en paz con los demás. Yo, de momento, he empezado a trabajarme al gato.

~ por perseidas en 11 Enero 2009.

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